Pase un verano en México a través del Programa Homestay, y una de mis partes favoritas fue la hospitalidad de mi familia de acogida. Desde el principio, mi familia de acogida me hizo sentir como otro hijo.
¡Con ellos, había algo diferente que hacer todos los días! Me llevaron a Xochimilco a escuchar mariachis, al zoo, y a diferentes mercados locales para ver artesanías tradicionales.
También me llevaron a probar diferentes tacos. ¡Cuidado con las salsas verdes! ¡Esa fue la salsa más picante que he probado en mi vida!
En casa jugamos juegos de mesa, vimos películas e hicimos chistes divertidos.
Siento que este mes realmente me ayudó a mejorar mi español, y ahora es mucho más fluido que hace 4 semanas.
Si aún estás haciendo planes de verano, ¡considera pasarlos en México! ¡NACEL se ocupa de todo!